jueves, 6 de marzo de 2014

UN BAR LLAMADO "AU PAIN NU"

Bar "Au Pain Nu". Hotel Ritz.Tánger.
Un amigo mío me contó que, en un bar de Tánger, cuando entraba Mohamed Choukri, uno de los asiduos clientes le gritaba “Ah! si Mohamed ¿A este pan desnudo, cuando le vamos a untar mantequilla?”  Choukri cogía unos cabreos de mil demonios y con cara de horror le pedía que le dejara en paz tomar su copa, era como decir hola y escuchar adiós.

A choukri le costó mucho esfuerzo empezar y terminar su relato “El pan desnudo”. Una vez acabado, ha logrado que mucha gente conquiste su reconocimiento y consiguió multitud de piropos que necesitaba para su posterior popularidad. Mohamed Choukri permaneció analfabeto hasta la edad de 21 años y consiguió poner su nombre entre los prodigiosos autores del mundo árabe gracias a su autobiografía “El pan desnudo”, fue una de las más famosas obras de la literatura marroquí contemporánea y permaneció durante 17 años en la lista de libros prohibidos en Marruecos.

A Choukri le gustaba con locura la barra pero ¡ojo!, que no se lo dijesen y que no lo señalasen, le molestaba considerablemente. A mi si me preguntasen, ¿con quién te hubiera gustado tomar una copa en Tánger? sin dudarlo, hubiese contestado que con él y en el Bar del pequeño Hotel Ritz.  

En el bar del pequeño Hotel Ritz de Tánger, Mohamed Choukri pasaba más tiempo que en su casa, se sentaba en su rincón junto a sus fotografías y su copa, y dejaba sencillamente pasar el tiempo sin presumir de nada. Allí, pasaba días y noches. La muerte, le proporciono un apropiado descanso. Pero no es así, ahí están  y ahí seguirán los dos, el Bar y su media naranja, el Bar y la memoria de quien era  su mejor cliente, Mohamed Choukri con su pan desnudo.  
Mohamed Choukri.
Me comento el portero del garito que Choukri ha dado los mejores momentos de su vida al Bar. Se llevaban tan bien, que juraron que si  algún día uno muere, el otro llevaría su nombre de por vida y así fue. Se cumplió la promesa y este antro que fue la  antesala de su causa, se convirtió en su evocación. Una curiosa historia sentimental de un genial narrador con su Bar, una historia de debilidad y de necesidad mutua.

“El pan desnudo” es un bien preciado, su dueño esta en los cielos y sólo nos queda su recuerdo.
La tumba donde reposa Mohamed Choukri
Cementerio de Marshan en Tánger
Foto de archivo, Agosto de 2013.

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